Histórico se queda corto. De trascendencia geológica le queda mucho mejor. A su altura. Los picos del Guadarrama se retuercen de celos ante tanta cumbre recién emergida en la capital de las Españas. De una ya nos han desinformado en demasía, pero nunca suficientemente dado que su coste no ha bajado de los cincuenta millones de euros, unos ocho mil millones de aquellas pesetas que son pasado y pueden volver a ser futuro. Fue el delirio de la OTAN y los sueños trasnochados del amo estadounidense con un mundo a sus pies.
De la otra, apenas si sabemos nada. Porque hubo otra cumbrecita previa. Tuvo lugar el 14 de junio en Madrid y fue organizada por una entidad denominada Gate Center (1) y que dice dedicarse a la reflexión sesuda sobre la realidad del mundo actual. Todo un pesebre bien nutrido de pienso para altos cargos, presentes, olvidados y por venir. El motivo del encuentro era escuchar al economista norteamericano Jeffrey Sachs, presentado como gran experto en el llamado desarrollo sostenible y que acabó saliendo un poco rana a los convocantes. Entre ellos nuestro expresidente del gobierno, Rodríguez Zapatero, nuestra entrañable Leire Pajín, exconcejal de Benidorm, exministra de ya no se sabe qué bajo el anterior y actual responsable de la Red del Desarrollo Sostenible en España, cargo más que apropiado para quien apoyó el muy sostenible y ruinoso proyecto de Terra Mitica en su feudo benidormí. Sin olvidarnos de Miguel Sebastián, según Zapatero “la autoridad mayor en COVID de España” y así nos va. El pobre Sebastián compareció en plasma, al haber dado positivo al virus de sus amores. Suma y sigue.
El acto no empezó con buen pie. El campechano presentador, Daniel Romero, con no mucha soltura de palabra pues todo su poder mental queda reservado para la silenciosa reflexión entre camaradas, anunció que la primera parte del acto duraría unos setenta y cinco o noventa minutos “aunque nos puedan parecer más”, antes del irrenunciable cóctel. Cuando un acto empieza con el aviso para navegantes de que puede hacerse algo largo, las cosas no pintan bien. Y en efecto, basta ver el video del encuentro, de dos horas y veintiún minutos para dar fe de ello. Al final se aprecian huecos entre el respetable. Quizás la aparente falta de traducción tuviera algo que ver en ello.
Jeffrey Sachs no defraudó a los que le entendieron. Se llevaron algo para contar a sus íntimos, pero para silenciar a sus camaradas de partido socialista. Apenas pasados doce minutos desde el inicio de su exposición, Sachs les dice algo “que quizás resultará provocativo”, pero él ha sido durante dos años el responsable de la comisión de investigación de la COVID organizada por la revista científica “The Lancet”, una de las voces cuasi oficiales de la pandemia. Y Sachs lo tiene claro: “yo estoy convencido de que el coronavirus salió de un laboratorio de biotecnología de los EEUU”.
Es decir, de su país. Ni un rumor en la sala. Las ventajas de carecer de traductores. O no se enteran de nada o se enteran demasiado bien y mejor olvidarlo cuanto antes. Cree que esa afirmación será motivo de discusión posterior. Es un iluso. Se equivoca. No nos conoce. La cosa queda como jamás dicha. No lo han recogido los medios de prensa del movimiento globalizador, pese a que sí han dejado testimonio del paso de Sachs por España (veáse “El País”). Diario16, periódico digital (2) que sostiene una digna línea de rechazo a la versión oficial del coronavirus sí que dio cuenta de las palabras del Sr. Sachs. También tomaron nota en los distantes EEUU (3). Allí no necesitan traductor.
No se quedó ahí el economista invitado. Largo y tendido habló de Ucrania y nuestra hipócrita y suicida política, de la Europa servil a los EEUU y ciega ante la realidad de ese conflicto. Para él , la responsabilidad de la guerra recae en los EEUU y su obsesión por acosar a Rusia con la extensión de la OTAN hacia la misma frontera rusa. Persiste la ausencia de rumores en la sala.
Probablemente los más de ellos, y de ellas y elles, ya tienen su invitación para participar en los fastos parabélicos de una semana más tarde . Mejor no arruinar tan gloriosa efemérides con el recuerdo de haber asistido a una conferencia tan comprometedora.
En el turno de Miguel Sebastián, éste hace referencia “al chantaje energético de la guerra de Ucrania”, evidentemente por parte de Rusia. Cuando Sachs responde, afirma rotundamente que fue la Unión Europea la que decidió no comprar a Rusia. Punto. “Los precios altos son por las sanciones”. “Rusia tiene sus alternativas y esto no funcionará”. “Sólo la zona OTAN aplica sanciones, el resto del mundo no”. Sin pelos en la lengua. No es un invitado cómodo al que han dado la palabra.
Sachs denuncia “el sistema absolutamente corrupto de los EEUU” y cuando una asistente le pregunta por los problemas que deberá afrontar Alemania dada su dependencia del gas y petróleo ruso y su decisión de dejar de comprarlos, Sachs no duda ni un segundo: “Alemania debería seguir comprando a Rusia”, “toda la idea de las sanciones es un error”, “es pura propaganda de los EEUU y la Gran Bretaña que Ucrania esté ganando la guerra. Esto es absurdo”.
Boquiabiertos. Así se quedan los biempensantes del “Gate Center”. Zapatero cierra el acto y agradece a Sachs el que su exposición les permita “renovar la fe en la ciencia y el conocimiento”. ¿Se habrá enterado de algo? ¿Quizás Leire le pueda echar una mano?
No sabemos lo que Zapatero le diría a su camarada Sánchez después de escuchar a Sachs, al que parece , o parecía , estimar en gran medida. Es probable que nada. La cumbre de la OTAN tiene que ser un éxito. Por el mayor de los ridículos hacia el 2% en gastos de armamento. De los EEUU naturalmente. Sí, todo esto tiene una envergadura histórica, geológica, planetaria.
- https://gatecenter.org/encuentro-jeffrey-sachs
- https://diario16.com/jeffrey-sachs-responsable-de-la-comisión-cobid-19-en-the-lancet-estoy-bastante-convencido-de-que-el -virus-salio-de-un-laboratorio-de-eeuu/
- https://www.unz.com/article/covid-19-may-have-originated-in-us-biolab-lancet-commission-chair/
El video del acto también puede verse, todavía, en: