Del 24 al 26 de octubre del pasado año se celebró en Berlin la Cumbre Mundial de la Salud 2021 (World Health Summit). A ella acudieron los pesos pesados de la industria farmacéutica, además de representantes de los gobiernos de todo el mundo. De los maliciosamente llamados antivacunas, parecer ser que hubo pocos, muy pocos. La farmaindustria se podía expresar a sus anchas, y no dejó pasar la oportunidad.
En la cumbre habló el Sr. Stefan Oelrich, Jefe de la División Farmacéutica de la multinacional BAYER y no se contuvo ni por asomo a la hora de calificar a las vacunas antiCovid, como lo que realmente son: pura terapia génica. Ustedes mismos pueden escucharlo, a partir de los ocho minutos y treinta segundos de su intervención (1).
El vídeo oficial de la Conferencia no había sido borrado a la hora de escribir este breve. Es probable que a los sesudos y sesudas verificadores de datos se les haya pasado el detalle y la censura correspondiente. Es normal, no se pueden esperar este gol en propia puerta de uno de los suyos.
Stefan Oelrich realizó su afirmación para mostrar su sorpresa por el hecho de que haya podido ser inyectado en tantos millones de personas, un producto, que hasta hace unos meses hubiera sido “rechazado por el 95% de la población”. Está sorprendido , pero a la vez entusiasmado, como su audiencia.
El camino que estas terapias génicas abren para la farmaindustria y sus proyectos , a medio y largo plazo , de intervenir sobre el genoma humano, es más que brillante. Este camino no se habría podido inaugurar sin rebautizar a las terapias génicas como “vacunas”. Aquí la política echó su capote anticipándose a la jugada.
Por si a alguien le quedaba alguna duda, sepan las personas vacunadas que sí, ahora sí pueden estar orgullosas de participar en este grandioso ensayo que se sabe cómo empezó pero no como acabará. En caso de duda, pregúntenles a los de la BAYER, que desde aquello de la Aspirina, ya hace más de cien años, dan pocas puntadas sin hilo.
(1)https:// www.youtube.com/watch?v=IKBmVwuv0Qc