El ministro ecologista de sanidad forzado a dimitir. Demasiados fiascos e imposiciones en su política de vacuna obligatoria y terror coronavírico.
El jueves pasado 3 de marzo, ha dimitido el Ministro de Sanidad austriaco, Wolfgang Mückstein (1), del partido de los ecologistas en el poder. Austria es el primer país de la Unión Europea que a partir del 15 de marzo castigará con multas a las personas no vacunadas. La forma de poder llegar a sancionar, consistirá en controles aleatorios por la policía donde se pedirá el llamado “pasaporte Covid” de cómico pero triste recuerdo en la Comunidad Valenciana. Al margen de discriminar no sirvió para nada. Ni aquí, ni allí, ni en lugar alguno. Todo un éxito.
El ministro austriaco ha sido el impulsor de la vacuna obligatoria, y es el segundo ministro de sanidad que cae en los dos años de coronavirus. Entre sus proezas sanitarias, la creación de una “lotería vacunal” a través de la ORF (Radiotelevisión pública austriaca) que debería sortear desde coches eléctricos hasta utensilios de cocina entre los mayores de 18 años que se dejaran pinchar, por primera, segunda o tercera vez, entre el 1 de octubre del 2021 y el 20 de diciembre del mismo año.
La lotería no se llegó a realizar. El pitorreo general fue excesivo para la ya tocada “objetividad” de la radiotelevisión pública y la inquisitorial trayectoria del ministro.
En su decisión, aparte de la gran presión popular contra la vacuna obligatoria pueden haber influido las respuestas que desde su Ministerio se han enviado al Tribunal Constitucional austriaco acerca de la política coronavírica del gobierno. De ello ya informamos. Tengamos en cuenta que el próximo 8 de marzo se reúne la Comisión de Vacunación austriaca para decidir sí “todavía tiene sentido mantener la obligatoriedad de la vacuna”.
Al margen de la decisión que pueda tomar el Tribunal Constitucional, el hecho de que en las respuestas del Ministerio de sanidad se admitiera eufemísticamente “que el coronavirus no ha sido para la mayor parte de la población tan peligroso como se ha dicho durante dos años” (2) puede también haber contribuido a la decisión del ministro ya dimitido.
Tampoco fortalece el terror histérico transmitido desde su Ministerio, informar de que en los dos años de pandemia “no murió ni una sola persona por debajo de los 15 años a causa del SARS-CoV-2” es decir, que el coronavirus carece de toda gravedad para los niños o la realidad de que la edad media de los fallecidos atribuidos al coronavirus en Austria haya sido de 82,8 años (2). Si consideramos que la esperanza de vida media en Austria en el año 2020 fue de 81,3 años (3), parece que incluso los fallecidos atribuidos al virus consiguieron superar esa enfermedad. Demasiado para el Sr. Ministro.
Informaremos de la decisión de esta Comisión de Vacunación tan pronto como sea dada a conocer.
(1)https://exxpress.at/breaking-wolfgang-muecksteins-ruecktritt-in-den-naechsten-24-stunden.fix/
(2)https://exxpress.at/der-geheime-akt-muecksteins-antworten-an-die-verfassungsrichter/
(3)https://datosmacro.expansion.com/demografia/esperanza-vida/austria